Acerca de mi

Nací en el tobalinés pueblo de Mijaralengua (Burgos), el día 15 de enero de 1940.
Casi medio siglo dedicado a la información deportiva de Miranda. Comencé, a los 16 años, en el "Pensamiento Alavés" de Vitoria. En la década de los años 60 y 70, quince años en "La Voz de Castilla" de Burgos. Al mismo tiempo, y durante diecisiete años, titular de la corresponsalía en Miranda, del Diario "Marca". Corresponsal de las Agencias Pyresa, Logos y colaborador unos años de la "Hoja del Lunes de Burgos" y en los años 70, responsable de los deportes en "El Correo Español-El Pueblo Vasco", edición Miranda. En esa misma década colaboré con Radio Madrid en "Carrusel Deportivo" a nivel nacional y en "Carrusel Deportivo Madrid-3ª División" que entonces dirigía el malogrado Joaquín Prat.
Autor del libro "Bodas de Oro del Club Deportivo Mirandés" en el año 1977, año en el que me fuera impuesta la Insignia de Oro del Club, de manos del entonces presidente Victoriano Aguirrebeña Alonso. Y asimismo autor del Libro-Coleccionable "75 Años de Historia del Club Deportivo Mirandés" (1927-2002).
Fundé en el año 1970 las publicaciones quincenales "Avance" y "Miranda Deportiva", así como "Miranda 7 Días", publicación semanal desde septiembre de 1992 hasta julio de 2004, en la que fui su editor, director y realizador.
Jefe de Deportes de SER Miranda desde su nacimiento en esta ciudad, 5 de octubre de 1982, hasta el día 31 de enero de 2005, fecha de mi jubilación.
El 13 de febrero de ese año, fui objeto de un homenaje en Anduva y entre otros detalles, recibí de manos de Pepe Zapater, presidente del club, una nueva insignia de oro.
Casado con la mirandesa María Teresa Marín Espinosa, de cuyo matrimonio han nacido tres hijos: María Teresa, Berta y Gustavo.
La primera crónica futbolística que realicé data del 15 de abril de 1956, en Anduva jugaban el Mirandés y el Azkoyen de Peralta. Se daba victoria del Mirandés por 2-1 con goles de Grijuela y Pálix y los minutos en que se consiguieron estos goles los reflejé con un reloj que me prestó Julio Mata que entonces tenía un carrillo de golosinas y cambio de novelas en un portal de la calle del Olmo.